Costes

Las clínicas abortivas reciben para la realización de su trabajo una subvención del ministerio holandés de Salud Pública, Bienestar y Deporte. Todas las personas que residen o trabajan en Holanda tienen derecho a esta subvención. Su paciente no abona un copago (a diferencia de un aborto practicado en un hospital).

 

Las personas que permanecen ilegal o temporalmente en Holanda, o que residen en el extranjero, por lo general no tienen derecho a la subvención en virtud de la ley general holandesa de gastos extraordinarios de enfermedad (AWBZ, por sus siglas en holandés) (a partir de 2015: ley marco subvenciones Salud Pública, Bienestar y Deporte) y tienen que pagar la intervención de aborto. La autoridad holandesa de atención sanitaria (NZa, por sus siglas en holandés) establece los precios máximos.